Friday, September 16, 2011

El Rencor y La Virtud de Perdonar al Prójimo.



En algún punto de nuestras vidas alguien ha dicho o ha hecho algo lo cual nos ha ofendido de tal modo que llegamos a tener tanto y tanto odio, y por lo cual le guardamos rencor a esa persona por el resto de nuestras vidas.  Algunas personas hasta viven consumidas por el odio y el rencor que llevan por dentro y bajo ninguna circunstancia están dispuestos a perdonar a absolutamente a nadie. Pero la realidad es que cuando vives preocupado con tanto odio y rencor en tu mente, tu vida en cambio se convierte en una vida amarga y miserable, lo que en cambio le hace la vida amarga y miserable a tus seres queridos e amistades. 
Cuando yo tenía 8 años de edad, mi señor padre salió a realizar sus tareas laborables en una cafetería local no muy lejos de donde vivíamos. Ese día no recuerdo el porqué, pero mi padre me pidió un abrazo de despedida como siempre acostumbraba a hacer, pero yo me rehusé a hacerlo ya que estaba enfurecido con él. Varias horas más tarde mientras me encontraba jugando con mi hermano en el patio de nuestra casa, sentí el ruido de una terrible explosión y en el horizonte pude ver una columna gigantesca de humo.  Minutos después se empezaron a oír las sirenas de decenas de vehículos de emergencias los cuales iban en rumbo hacia el área de donde el humo estaba procediendo.  Ese triste día, 11 de enero del 1975, es un día que jamás olvidare. Fue en ese día que perdí a mi señor padre víctima de un horrendo ataque terrorista.
Aunque nunca se encontró a quien o quienes fueron responsables por la muerte de mi señor padre, por muchos años viví consumido en un odio inmenso por la persona o personas la cuales causaron la muerte de mi señor padre.  Con los años más tarde ese odio se convirtió en muchísimo más odio, ya que yo no podía entender por qué, las autoridades no tenían un sospechoso en sus manos.  Pero secretamente el odio más grande me lo tenía a mí mismo, ya que fui yo el que me rehusé a abrazar y despedirme de mi señor padre en aquella triste tarde.  Este odio no solamente me afectaba a mí como persona individual, pero también afectaba mi relación con mis seres queridos y amistades. 

He aprendido que la vida es muy corta para mantenerle odio y rencor a una persona o personas por incidentes que ocurrieron hacen mucho tiempo atrás. Después de muchos años, aprendí a perdonar al asesino o los asesinos de mi señor padre, pero más importante aprendí a perdonarme a mí mismo por mis errores del pasado. Debemos de perdonar a aquellos que nos han ofendido y perdonarte a ti mismo por errores cometidos en tu pasado.  Si no lo haces por el bien de la persona o personas que te han ofendido, hazlo por el bien tuyo y veras que vas a vivir una vida mucho más placentera y saludable.  

El perdonar a alguien no significa que te vas a olvidar del incidente, pero te dará la oportunidad de vivir tu vida relativamente tranquila, con mucha paz y sin odio.

Thursday, September 15, 2011

Como Superar tus Obstáculos.

Mi madre siempre dijo;
“Que tú puedes ser lo que tú quieras ser, siempre y cuando te lo propongas”
Con esto dicho, hace un tiempo atrás fui con mi hija a visitar un antiguo volcán en Nuevo México.  Al llegar a la parte arriba del volcán había un sendero de algunas dos millas que le da vuelta alrededor del volcán, este sendero es muy angosto con muchas curvas, el cual asciende sobre 8,000 pies de altura en terreno muy inestable. Al momento me encontraba sufriendo una discapacidad la cual afectaba mi movilidad. Tuve que sentarme y pensar mucho antes de embarcarme en esta caminata y preguntarme si esto era algo lo cual yo podía superar.
Después de pensarlo profundamente decidí embarcarme en esta misión y probarme a mismo que yo tenía la fuerza mental y física para superar este obstáculo. Durante la caminata mucha gente me paso por el lado y lo que para ellos era fácil a mí se me hacía muy difícil en superar. Después de varias horas eventualmente complete la caminata y me sentí muy satisfecho y alegre de lo que supere en ese día.
 Uso esto como ejemplo para demostrar que muchas veces en nuestras vidas cada uno de nosotros encontramos obstáculos los cuales aparentan ser muy difícil de conquistar. Muchas veces lo que es fácil para otra persona es muy difícil para las otras, pero al final la decisión de seguir adelante o rendirte antes tus problemas esta en ti mismo.
Los obstáculos no son invencibles, los obstáculos eventualmente con esfuerzo y perseverancias se pueden superar. La decisión de superar los obstáculos en tu vida está en ti y eres solamente tú la persona quien puede determinar si puedes superarlos y así tomar control de tu vida.